Con la nueva situación que nos ha tocado vivir, muchas personas se han lanzado a la cocina a dar rienda suelta a su afición por el horno.

Pero este nuevo interés ha despertado muchas dudas, una de ellas es el uso de la levadura.

¿Cuántos tipos de levadura existen? ¿Cuál de ellas escoger para hornear cada alimento? ¿Qué efecto causa la levadura en cada preparación?

En el post de hoy te ayudaré a responder todas las preguntas sobre la levadura para que tus días de horno sean todo un éxito.

Levadura para hornear: ¿Cuál elegir?

Antes de meternos en harina, y nunca mejor dicho, vamos a empezar conociendo los tipos de levadura que existen.

Así todo queda bien claro desde un principio.

Podremos diferenciar con mejor criterio cada tipo de levadura y la escogeremos en función de qué preparación vayamos a hornear.

En el mercado vamos a encontrar dos grandes tipos de levadura:

  1. Levadura química.
  2. Levadura de panadería

Vamos a ir viéndolas más despacio para que conozcas con más detalle el uso que se da a cada una de ellas.

1) Levadura química

Se le conoce también como levadura en polvo, polvo de hornear e impulsor.

Si en tus recetas te piden que añadas “levadura química”, “levadura en polvo”, “polvo de hornear” o “impulsor”, se están refiriendo a lo mismo.

Si te gusta curiosear recetas en inglés la llamarán “baking powder”.

La levadura química es en realidad una mezcla de gasificantes (entre ellos el bicarbonato) que ayudan a subir las masas de bizcocho cuando están en el horno, gracias a una reacción química que produce gas durante la cocción.

Si bien no es una levadura en el sentido estricto, se le conoce así porque hace crecer el alimento y lo dota de la esponjosidad que tanto nos gusta.

Dentro del grupo de los impulsores están también los famosos sobres de gasesosa, muy conocidos como los “sobrecillos de El tigre” (foto superior).

Su fórmula es, básicamente, bicarbonato sódico, y son bastante más antiguos que la levadura química. De hecho, son los que nuestras madres y abuelas usaban, y todavía se pueden encontrar en los supermercados.

Consiguen los mismos efectos que la levadura química.

También son más baratos y con ellos se puede obtener una bebida gaseosa que está bastante rica.

Usaremos la levadura química siempre que hagamos bizcochos, magdalenas, muffins, cupcakes, brownies, plum cakes, tortitas (pancakes), etc.

2) Levadura de panadería

Ahora pasamos a la levadura para hacer pan.

Cuando hablamos de este tipo de levadura nos referimos a un fermento vivo (hongos y bacterias comestibles) que reacciona ante la presencia del gluten de la harina mezclada con agua y una temperatura cálida, formando gases que provocan un aumento del volumen de la masa del pan, haciéndola más esponjosa y dotándola de la elasticidad característica.

La levadura de panadería actúa ANTES del horneado y no cuando las piezas están a plena cocción, ya que a temperaturas por encima de los 50 grados muere.

Por eso dejamos el pan fermentar y aumentar de tamaño durante un tiempo antes de hornearlo.

Utilizaremos esta levadura para hacer todos los tipos de pan que se nos ocurran: pan de barra, de pueblo, de pita, con semillas, pan de molde, etc., incluyendo la masa de pizza, el roscón de reyes, donuts, brioches, bagels, etc.

La levadura de pan puede hacerse fácilmente en casa, mezclando a partes iguales harina de cualquier cereal integral (centeno, por ejemplo) y agua.

Se deja reposar por espacio de 24 horas y se obtiene una masa madre que puede emplearse para hacer pan con un sabor y acidez característicos de este fermento.

También puede optarse por comprar levadura de panadería ya preparada, que no da tanto sabor y que requiere de menos mantenimiento (refrescos) que la masa madre.

La levadura de panadería se comercializa en dos formatos: fresca y deshidratada.

# Levadura fresca

Es la levadura de panadería que más se consume ya que es la más versátil.

Se vende prensada y en forma de pastilla (imagen superior), con un tamaño ideal para un solo uso (si sobra se puede conservar perfectamente en la nevera).

Se utiliza normalmente una pastilla por cada 500 gramos de harina.

Su uso es muy cómodo: se diluye en un poco del agua de la receta antes de incorporarla a la masa.

Es perfecta para los amantes del pan casero, y puede usarse tanto en la técnica de amasado manual como en panificadora.

# Levadura seca o deshidratada

Es una levadura de panadería que resulta muy fácil de conservar.

Suele venir en paquetes de 500 gramos, como el de la foto superior, o en cajas con sobres individuales y de un solo uso.

Se puede comprar en dos formatos posibles:

  • Seca activa. Hay que rehidratarla con un poco de agua antes de incorporarla a la masa.
  • Seca instantánea. Se echa directamente en la masa junto al resto de ingredientes.

Por último te menciono a la levadura de panadería en formato líquido. 

Aunque no es la más utilizada, su uso se está extendiendo poco a poco al terreno doméstico. 

Al ser una levadura fresca, ha de conservarse en la nevera, y se añade directamente a la mezcla. 

Sirve tanto para el amasado a mano como para la máquina panificadora. 

Recuerda:

Pan y derivados: levadura de panadería (fresca o deshidratada)

Pasteles y bizcochos: levadura química o polvo de hornear. 

Y esto es todo.

Espero que se hayan resuelto tus dudas con respecto al uso de la levadura. 

Si te apetece, puedes dejarme tu experiencia en el espacio de comentarios. 

Que tengas un feliz día 🙂

Soy Carmen

Soy Carmen

Comunicadora nata, editora de contenidos y publicista.

Soy una mente pensante que necesita amar lo que hace. Cuando no escribo me entrego al diseño gráfico y a la fotografía.

Me atrae el marketing visual y soy adicta a las sonrisas.

Muchas de mis compras las hago por internet. Todos mis hallazgos los comparto contigo en este blog que estás leyendo.

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo a través del correo electrónico, a la dirección: hola@cualesmejor.es

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